Propiedades del Matcha: la bofetada verde que necesitas para dejar el café.
Seamos claros, tu cuerpo es un templo, pero últimamente lo tratas como si fuera un descampado. Te pasas el día enchufado al café de máquina, con taquicardias y una ansiedad que no te aguanta ni tu madre.
Es la hora de pasarse al Matcha. Y no, no te lo decimos porque quede bonito en Instagram (que también), sino porque es la gasolina de alto octanaje que tu "yo" interior necesita para dejar de quejarse.
Aquí tienes las propiedades explicadas sin tecnicismos aburridos, que entiendas por qué tienes que empezar a batir ya mismo:
Energía de la buena (Subidón sin bajón)
El café te da un bofetón de energía y a la hora te deja tirado en la cuneta llorando por las esquinas. El Matcha no, el Matcha tiene L-Teanina, una cosa maravillosa que hace que la cafeína entre en tu cuerpo suavecita, como quien no quiere la cosa.
Resultado: Estás despierto, enfocado y listo para comerte el mundo durante 4-6 horas sin parecer un hámster pasado de vuetas.
Antioxidantes a cascoporro.
Dicen que una taza de Matcha equivale a 10 tazas de té verde normal. Básicamente, es una bomba contra el envejecimiento. Si quieres seguir oxidándote como una tubería vieja, sigue con el refresco de cola. Si quieres mantenerte fresco, saca tu lado verde. Tu piel te lo agradecerá!.
Calma.
Esta es la clave. El Matcha ayuda a la concentración y reduce el estrés. Te pone en un estado de "alerta tranquila". Es perfecto para cuando tu jefe te pide ese informe "para ayer" y tú estás a punto de cometer un crimen. Respira, bate tu Matcha y bébete la espuma, verás como la vida se ve con menos filtros oscuros.
Quema grasa (mientras estás sentado)
A ver, milagros a Lourdes. Si te tomas el Matcha con tres donuts, no vas a tener tableta, pero sí, el Matcha acelera el metabolismo y ayuda a quemar calorías más rápido. Menos donuts, más espuma y más movimiento, y verás como empiezas a sentirte más liguero.